Estrés
Cómo funciona el estrés?
Cuando percibimos una amenaza (real o imaginaria), nuestro sistema nervioso simpático se activa, desencadenando una cascada de hormonas del estrés, principalmente adrenalina y cortisol. Estas hormonas provocan una serie de cambios en el cuerpo diseñados para prepararnos para la «lucha o huida»:
- Aumento del ritmo cardíaco y la presión arterial: Para bombear más sangre a los músculos y al cerebro.
- Respiración acelerada: Para aumentar el suministro de oxígeno.
- Tensión muscular: Preparando el cuerpo para la acción.
- Liberación de glucosa en el torrente sanguíneo: Para proporcionar energía rápida.
- Disminución de la actividad del sistema digestivo e inmunológico: Para enfocar la energía en la respuesta inmediata.
- Aumento de la agudeza sensorial.
Una vez que la amenaza desaparece, el sistema nervioso parasimpático se activa para ayudar al cuerpo a volver a un estado de equilibrio (homeostasis). Sin embargo, cuando estamos expuestos a estrés crónico, esta respuesta se mantiene activa durante períodos prolongados, lo que puede tener consecuencias perjudiciales.
Tipos de Estrés:
- Estrés Agudo: Es de corta duración y suele ocurrir en respuesta a un evento específico (ej: un examen, una discusión, un retraso). Generalmente no causa problemas de salud a largo plazo.
- Estrés Crónico: Es un estrés prolongado y persistente, a menudo resultado de factores estresantes continuos como problemas laborales, dificultades financieras, relaciones conflictivas o enfermedades crónicas. Este tipo de estrés es el más dañino para la salud.
- Estrés Episódico Agudo: Se caracteriza por la ocurrencia frecuente de episodios de estrés agudo. Las personas que viven en el caos, siempre apuradas o con múltiples responsabilidades pueden experimentarlo.
Síntomas del Estrés:
El estrés puede manifestarse de diversas maneras, afectando a nivel:
- Físico: Dolores de cabeza, tensión muscular (cuello, hombros, espalda), fatiga, problemas de sueño (insomnio, hipersomnia), cambios en el apetito (comer más o menos), problemas digestivos (acidez, indigestión, diarrea, estreñimiento), aumento de la frecuencia cardíaca, sudoración, temblores, disminución de la libido.
- Emocional: Irritabilidad, ansiedad, nerviosismo, tristeza, frustración, desesperanza, sensación de agobio, dificultad para relajarse, cambios de humor.
- Cognitivo (Mental): Dificultad para concentrarse, problemas de memoria, pensamientos acelerados, preocupación excesiva, dificultad para tomar decisiones, visión pesimista, autocrítica.
- Conductual: Cambios en los hábitos alimenticios, aislamiento social, procrastinación, aumento del consumo de alcohol o tabaco, comportamientos nerviosos (morderse las uñas, mover la pierna), explosiones emocionales.
Causas del Estrés:
Las fuentes de estrés pueden ser muy variadas y dependen de la persona y su entorno. Algunas causas comunes incluyen:
- Trabajo: Sobrecarga laboral, plazos ajustados, falta de control, malas relaciones con compañeros o superiores, inseguridad laboral.
- Relaciones: Conflictos de pareja, problemas familiares, dificultades con amigos.
- Finanzas: Problemas económicos, deudas, inseguridad financiera.
- Salud: Enfermedades crónicas, lesiones, preocupaciones por la salud propia o de seres queridos.
- Eventos : Pérdida de un ser querido, mudanzas, cambios de trabajo, matrimonio, nacimiento de un hijo.
- Factores personales: Perfeccionismo, baja autoestima, pesimismo, dificultad para establecer límites.
- Factores sociales: Discriminación, injusticia social, inseguridad.